Las personas mayores frente al COVID-19 en la Ciudad de México: el papel de la Secretaría de Inclusión y Bienestar Social [1]

Feb 16, 2021 | All posts, Country reports

Marissa Vivaldo-Martínez [2], Almudena Ocejo-Rojo [3], Beatriz García Cruz [2] y Verónica Montes-de-Oca Zavala [4]

12.2.21

En la población de la Ciudad de México (CDMX), en 2015, residían poco más de 9 millones de habitantes (INEGI, 2019), y una población con 60 años y más de 1.2 millones, más de la mitad (57.5%) son mujeres y el resto (42.5%) son hombres (INEGI, 2015). Actualmente cuenta con una de las Constituciones Políticas más avanzadas del país (2017). Sin embargo, las personas mayores enfrentan grandes retos en materia de equidad de género, educación, salud, movilidad, acceso al empleo, al trabajo digno, al cuidado, a espacios de participación, violencias, entre muchos otros, que se recrudecieron a partir de la crisis sanitaria. El actual gobierno de la CDMX (2018-2022) cuenta con la Secretaría de Inclusión y Bienestar Social (SIBISO) y dentro de ésta, con el Instituto para el Envejecimiento Digno (INED), el cual implementa acciones con base en la pionera Ley de los Derechos de las Personas Adultas Mayores en el Distrito Federal (2001). Los programas y acciones de gobierno en favor de las personas mayores se han convertido en un referente para otras entidades federativas y también para el diseño e implementación de acciones a nivel federal.

El INED es una institución que ha evolucionado hacia perspectivas innovadoras en materia de atención, no sólo a las personas mayores, sino como su nombre lo indica, al envejecimiento. Esta institución se ha transformado a partir de la incorporación de perspectivas centradas en el bienestar, la mejora de la calidad de vida, la emancipación y desarrollo de habilidades y capacidades humanas de las personas a medida que envejecen. Dichas perspectivas se han materializado en un trabajo público enfocado en gran medida a la acción comunitaria.

Para llevar a efecto estas tareas cuenta con una estructura administrativa de 80 personas aproximadamente y un equipo de 1,200 personas, casi en su totalidad mujeres (únicamente dos hombres), conocidas como Profesionales en Servicios a Adultos Mayores (PSAM)[1]. Las PSAM, iniciaron sus labores hace 15 años como promotoras de salud, originalmente adscritas a la Secretaría de la Salud, y su perfil se ha ido profesionalizando a partir de un importante proceso de capacitación y actualización constante para lograr un enfoque social. Las PSAM son el corazón del Instituto y su actividad central es la atención en territorio a las personas mayores de 60 años que habitan en las 16 alcaldías de la CDMX (incluido el universo de aproximadamente 852,200 personas de 68 años y más).  Su quehacer implica la realización de un seguimiento barrial, casa por casa, de manera altamente personalizada, manteniendo un contacto directo y permanente no sólo con los beneficiarios sino con sus familias y entornos. De tal forma que las PSAM, no se encargan únicamente de registrar y dar seguimiento a los diversos apoyos que ofrece el gobierno de la CDMX, sino que se han convertido en el enlace directo entre ciudadanos mayores y gobierno para conocer de primera mano sus aportes cotidianos, retos, situaciones y necesidades de vida de las personas que envejecen en la CDMX, canalizando a de manera individualizada a los servicios médicos, gerontológicos y sociales con los que cuenta el gobierno de la Ciudad.

El enfoque de trabajo comunitario ha sido duramente trastocado a partir de la pandemia por COVID-19. Las labores de registro y seguimiento de los beneficiarios han continuado, pero ante la recomendación de distanciamiento social, éstos se han llevado a cabo a través de una estrategia de atención vía telefónica, intentando mantener la cercanía y el acompañamiento diario para conocer si las personas tienen alguna necesidad específica que afecte su bienestar.

Apoyo para personas mayores viviendo solas o en situación de abandono.

Durante la pandemia, se puso en marcha un programa especial para llevar a cabo acciones puntuales de apoyo dirigidas a personas mayores que viven solas y que, a partir de los registros de las PSAM, se sabe que no cuentan con una red de apoyo social y familiar. En la CDMX entre un 10% y 12% de personas mayores de 68 años viven en hogares unifamiliares y, aunque sabemos que vivir en un hogar unifamiliar no significa que no cuenten con una red de apoyo, se estima que del total de las personas que viven solas, entre el 8% y 10% viven en dicha condición.

En la estrategia se conformó un grupo de 200 PSAM, quienes vía telefónica se encargan de dar seguimiento a través de llamadas telefónicas, dos veces a la semana, a 5,844 personas mayores abordando aspectos sobre necesidades básicas (alimentación y médicas), atención de la salud emocional y apoyo en la realización de trámites o servicios. En caso de que las personas no respondan, se realiza un seguimiento específico de llamadas diarias hasta contactar a la persona. Es importante señalar que durante el periodo entre marzo y diciembre de 2020, se apoyó a 1,793 personas que solicitaron medicamentos, despensa y/o en menor grado apoyo para la realización de “mandados”. Cabe mencionar que se activó una red comunitaria, con el objetivo de proporcionar apoyo mutuo entre vecinos. Además, se debe mencionar que no todas las personas mayores que viven solas y no cuentan con red de apoyo, cuentan con recursos económicos para adquirir un teléfono o para contratar tiempo aire para así, tener acceso a estos servicios. Ante esta realidad, el gobierno de la CDMX gestionó con fundaciones y compañías telefónicas, la donación de aparatos y de tiempo aire para evitar el aislamiento de este grupo de personas mayores.

Por otro lado, la SIBISO cuenta con un área especial para la Atención a Poblaciones Prioritarias que se encarga de atender a través de hogares temporales[2], a personas en situación de abandono social, en donde el 50% de la población es mayor de 60 años. Sin embargo, al formar parte de los programas ya establecidos, las estrategias de control y mitigación de la pandemia en estos espacios, aunque compleja, ha tenido éxito pues se encuentran plenamente vinculados a los servicios y regulación de la CDMX.

Apoyo para las instituciones de cuidado a largo plazo.

La situación de las instituciones de cuidado a largo plazo (ICLP) que no pertenecen a los sistemas públicos (federal o de la Ciudad de México) es diferente. Por tal motivo, ante la emergencia sanitaria por COVID-19 y, ante las experiencias devastadoras en distintos países, se puso en marcha un segundo programa especial denominado “Acompañamiento cotidiano a asilos y estancias de largo plazo frente a la pandemia por COVID-19 en la Ciudad de México” dirigido al seguimiento y atención de estos espacios. En la CDMX, las ICLP registrados se han constituido mediante diferentes figuras legales, entre las que destacan: Instituciones de Asistencia Privada (29), Asociaciones Civiles y otras figuras (174). Es un hecho que existen más espacios de este tipo que no se encuentran registrados aún, pues no existe un proceso de registro oficial para notificar a la SIBISO la creación de las ICLP. Sin embargo, para este periodo el INED identificó 159 ICLP activos a los cuales se les da seguimiento de forma diaria con el objetivo de reforzar su capacidad para hacer frente a la contingencia sanitaria.

Este programa cobra especial relevancia pues involucra la articulación entre la Secretaría de Salud, la Secretaría de Inclusión y Bienestar Social y la Junta de Asistencia Privada que regula a las Instituciones de Asistencia Privada (IAP). El mayor reto de dicha articulación se centró en la definición de los alcances de acción de cada instancia pero, gracias a la disposición para cooperar y diseñar respuestas creativas para atender una situación tan compleja, en conjunto se han implementado las siguientes acciones:

  • Capacitación en modalidad en línea al personal sobre medidas de atención y prevención, sobre el COVID-19, sus características y las medidas de prevención, control y atención de casos sospechosos y confirmados.
  • Diseño y entrega del Protocolo de Actuación ante el COVID-19[3] y otros materiales informativos.
  • Apoyo para la desinfección de espacios a través de la entrega de material de limpieza (escobas, cloro, gel antibacterial, jabón líquido y jerga).
  • Seguimiento y orientación de las medidas preventivas de acuerdo a las necesidades específicas de las instituciones de cuidado a largo plazo.
  • Orientación y acompañamiento telefónico en caso de contar con casos sospechosos y/o confirmados por COVID-19.
  • Apoyo a las estancias en traslados hospitalarios.
  • Contención emocional vía remota a las personas cuidadoras a través de la Coordinación de Gerontología, en donde participa un profesional de psicología quien realiza una entrevista inicial que le permite evaluar la problemática y, en su caso, realizar un plan de seguimiento a partir de llamadas telefónicas subsecuentes.
  • Asesoría médica por parte de la Coordinación de Geriatría.

Sumado a lo anterior, la SIBISO a través del INED, reforzó estas acciones a partir del mes de mayo del 2020 a través de un Protocolo Interinstitucional que consiste en:

  • Seguimiento telefónico diario a las 159 residencias, sobre las necesidades de apoyo y actuación en escenarios de sospecha de algún brote o contagio.
  • Canalización inmediata en casos de sospecha. Las llamadas se realizan por la mañana y en caso de reportar caso sospechoso o contagio, se gestiona inmediatamente el envío del equipo de salud para hacer una revisión in situ de la situación tanto de las personas mayores como del personal del centro de cuidado de largo plazo mediante la aplicación de pruebas y atención médica .
  • Identificación in situ de necesidad de traslado a hospitales. El esfuerzo del gobierno de la Ciudad se centra en lograr que las personas mayores que presenten síntomas, reciban la atención oportuna en el menor tiempo posible. Esto debido a que se observaron casos entre las personas de 80 años y más, que evolucionaron de síntomas leves a graves en un lapso muy reducido.
  • Entrega en domicilio de apoyo/servicios solicitados. Se identificó que un número importante de ICLP carecen de recursos para la adquisición de insumos básicos, por lo que entregaron productos alimentarios, despensas, equipo de protección básico para el personal y equipo de limpieza y desinfección.

A pesar de los esfuerzos realizados, el avance de la pandemia trajo consigo casos sospechosos y confirmados de COVID-19 al interior de las ICLP. De acuerdo con la estrategia, al reportarse un caso sospechoso, la Secretaría de Salud envía un equipo para realizar pruebas tanto a las personas mayores residentes como al personal que labora en ese espacio y realiza seguimiento epidemiológico a cada establecimiento. Así, hasta el mes de diciembre de 2020, 38 residencias habían reportado sospecha o contagio y se han contabilizado un total de 475 casos confirmados en total en estos espacios.

A modo de conclusión.

Sin duda alguna, la atención hacia las personas mayores en una de las ciudades más grandes del mundo es todo un desafío. Destaca el trabajo con las ICLP frente a la emergencia sanitaria, donde existían dificultades para establecer puentes de comunicación, pues al inicio se mostraba una resistencia de estos espacios ante el temor de ser sancionados, juzgados o penalizados por sus deficiencias, un tema destacada en la 2da edición de la Guía Técnica para la Prevención y Control de Infección de COVID-19 en las ICLPs de la OMS (OMS, 2021).  Ante ello, se realizó un importante esfuerzo para privilegiar la idea de trabajo conjunto y coordinado, lo que ha permitido mantener el contacto y tener resultados positivos.

La pandemia ha mostrado las áreas de oportunidad de las instituciones del gobierno de la CDMX, particularmente en lo relativo a la importancia de la generación y actualización de datos de las ICLP y al trabajo para la disminución de la brecha tecnológica entre las personas envejecidas.

Por otro lado, esta crisis ha hecho evidente que el enfoque comunitario que ha caracterizado al INED se constituye como su principal fortaleza, pues ha permitido realizar un trabajo en el territorio con conocimiento de las condiciones económicas, emocionales, sociales y familiares de las personas beneficiarias de los programas, lo que ha favorecido el seguimiento e implementación de los programas, pero también orientar el diseño de las acciones emergentes.

Hoy por hoy, se discute la posibilidad de organizar un Sistema Público de Cuidados en la CDMX que articule acciones entre diversas instancias del gobierno de la Ciudad de México tales como la Secretaria de Inclusión y Bienestar, la Secretaría de Salud, el Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia y la Secretaría del Trabajo, para dar cumplimiento con lo que señala la Constitución Política de la CDMX, y tal vez no hay momento más propicio que esta crisis sanitaria, para valorar el derecho humano al cuidado a la salud pública entre las poblaciones con mayor desventaja.

[1] Las autoras agradecen la participación de Diego Ruiz Adoney y Karen Madrigal para la recopilación de información estadísitica y transcripciones de información para este documento.

[2] Seminario Universitario Interdisciplinario sobre Envejecimiento y Vejez (SUIEV), UNAM.

[3] Secretaría de Inclusión y Bienestar Social, Gobierno de la Ciudad de México.

[4] Social Research Institute and SUIEV, UNAM.

[5] Este programa inició en el año 2000 con el actual presidente de México como Jefe de Gobierno y se reclutaron a promotores de la salud, mujeres y hombres por igual, pero fueron ellas las que obtuvieron ese empleo y a lo largo de 20 años se han mantenido, ahora con una plaza de base en el Gobierno.

[6] Este hogar temporal es el Espacio TECHO (Transición entre la Calle y el Hogar) es un albergue transitorio que ofrece acompañamiento caso por caso a las personas en proceso de integración e inclusión social. En este hogar transitorio las personas han sido valoradas previamente en el Centro de Valoración y Canalización (CVC), pueden continuar avanzando en su proceso de inclusión social, de así requerirlo. Ofrece servicios sociales de calidad como: atención social, atención médica y atención especializada caso por caso, donde una persona trabajadora social brinda acompañamiento a 20 casos de personas que han decidido iniciar su proceso de inclusión social.

[7] https://www.jap.cdmx.gob.mx/portal/index.php?option=com_docman&view=download&alias=3969-si-ntesis-de-las-medidas-de-prevencio-n-y-control-frente-al-covid-19-en-asilo-o-residencia&category_slug=2020-misc&Itemid=262&lang=es


REFERENCIAS

Asamblea Legislativa del Distrito Federal (2000). Ley de los derechos de las personas adultas mayores en el Distrito Federal. Disponible en: http://aldf.gob.mx/archivo-5d5da3bf9e7789d0a15995a3ac41c83d.pdf

INEGI (Instituto Nacional de Estadística y Geografía) (2019). Anuario Estadístico y Geográfico por Entidad Federativa 2019. Disponible en: https://www.inegi.org.mx/contenido/productos/prod_serv/contenidos/espanol/bvinegi/productos/nueva_estruc/AEGPEF_2019/702825192242.pdf

INEGI (Instituto Nacional de Estadística y Geografía) (2015). Encuesta Intercensal. Disponible en: https://www.inegi.org.mx/programas/intercensal/2015/

 OMS (Organización Mundial de Salud) (2021) Infection prevention and control guidance for long-term care facilities in the context of COVID-19 update. https://www.who.int/publications/i/item/WHO-2019-nCoV-IPC_long_term_care-2021.1

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